
Septiembre es un mes engañoso para planificar: entre las celebraciones de fiestas patrias, los actos y el ambiente general, los días efectivos de trabajo académico son bastante menos de los que muestra el calendario. Y justo en este mes conviven dos urgencias: los ensayos SIMCE de los niveles evaluados y los ensayos PAES de los cuartos medios.
Algunas claves para un calendario realista:
- Programe los ensayos importantes en la primera quincena o derechamente en octubre; la semana de fiestas patrias y sus bordes rinden poco y con estudiantes dispersos.
- No sacrifique la retroalimentación por meter un ensayo más: un ensayo sin devolución de resultados es tiempo perdido para todos.
- Reserve desde ya las fechas de octubre y noviembre, que se llenan rápido entre aplicaciones oficiales, actividades de cierre y licenciaturas.
La aritmética es simple: con pocos días disponibles, cada ensayo debe rendir el máximo. Eso significa corrección inmediata y reportes listos para trabajar en la clase siguiente, no a fin de mes.
Para que la corrección nunca sea el cuello de botella de su calendario, pida una cotización.
